Un vino puede tener aromas tan diferentes como plátano, fresa, tabaco, especias, aromas minerales o vegetales, por poner algunos ejemplos. Atendiendo al origen de esos aromas podemos clasificarlos en tres tipos: aromas primarios, secundarios y terciarios. En una serie de dos post os lo contaremos todo sobre el origen de los aromas del vino, en este os explicaremos por qué tiene aromas el vino y hablaremos de los aromas primarios del vino y la próxima semana hablaremos sobre los aromas secundarios y terciarios del vino.

Aroma no es lo mismo que olor

Aunque para nuestra mente sea algo parecido y para nuestra nariz también, cuando se hace una cata se suele diferenciar entre ambos términos, y se incluyen dentro de los aromas las virtudes aromáticas del vino como los aromas a frutas, a especias, etcétera, y dentro de los olores se engloban las expresiones negativas como olor a corcho, a “refriega” o a humedad.

En este post hablaremos únicamente de las expresiones positivas del vino, de los aromas que tanto nos maravillan y que tanto buscamos identificar en los caldos.

Por qué tiene aromas el vino

Esta es una pregunta que se hacen muchas personas cuando comienzan a interesarse por el mundo del vino, ya que se sorprenden porque el vino tenga aromas a frutas tropicales, a cueros o a tabacos.

El vino puede tener gran cantidad de aromas frutales

Estos aromas tienen diferentes origines, tal y como os explicaremos más adelante, pero la razón de que los vinos huelan a todos ellos es porque los vinos contienen sustancias que producen esos aromas. Por ejemplo, un vino con aroma a plátano huele a esa fruta porque tiene una sustancia presente también en el plátano, que es responsable del olor característico de esa fruta.

Siguiendo con el ejemplo del aroma de plátano en el vino, la sustancia los causa es el acetato de butilo, sustancia que también tiene el plátano y que en el caso del vino la generan las levaduras durante el proceso de fermentación.

Los aromas primarios del vino y su origen

Los aromas primarios del vino son aquellos que provienen de la uva y están determinados por aspectos como la variedad de uva, el suelo en el que ha sido cultivada, la climatología de la zona en la que ha crecido y las plantas que la han rodeado durante su crecimiento.

Los aromas primarios del vino son generalmente florales, frutales, vegetales y minerales, y decimos generalmente porque en esto también hay excepciones, y algunos aromas del vino como la pimienta blanca se consideran primarios.

Algunos aromas vegetales son propios de determinadas variedades de uva, como por ejemplo los de pimiento verde, que son muy propios del cabernet sauvignon, o los de piña, muy presentes en los chardonnay.

El Jabalí Tempranillo & Cabernet de Bodegas Paniza (Cariñena) es un buen ejemplo de vino con aromas de pimiento verde provenientes del cabernet sauvignon incluido en su coupage.

Un buen ejemplo de vino con aromas primarios vegetales: Jabalí Tempranillo & Cabernet de Bodegas Paniza (Cariñena)
Otro ejemplo de aromas primarios frutales es el excelente Bodegas Prinur Chardonnay (Cariñena) es un caldo fresco y maravilloso en el que están muy presentes los aromas a piña.

Un excelente vino de Cariñena con aromas primarios frutales: Bodegas Prinur Chardonnay

Con respecto a los aromas florales, la piel de la uva tiene una cierta permeabilidad, que le permite impregnarse de los aromas que la rodean y que luego transmite al vino. Así, si por ejemplo una viña de uvas blancas está situada junto a un campo de almendros si esa uva es bien tratada y el vino está bien elaborado tendrá aromas a flores.

Fotografía de campos de almendros,el olor de sus flores blancas es un aroma primario - Ruta del vino de Cariñena

En cuanto a los aromas minerales presentes en algunos vinos, como es el caso de los Vinos de las Piedras de Cariñena, que tienen esos aromas, el suelo es el responsable de proporcionárselos. Los suelos de Cariñena son muy rocosos, y esa alta composición mineral hace que muchos de los caldos aquí cultivados tengan aromas a minerales.

Como ejemplo de vino de Cariñena con aromas minerales destacamos el Bodegas Prinur Viñas Viejas 2006, que tiene unos maravillosos aromas a grafito que han contribuido a que esté clasificado con 92 puntos en Guía Peñín y a que tenga un Baco de Oro por la Unión Española de Catadores.

Fantástico vino con aromas minerales: Bodegas Prinur Viñas Viejas 2006 (Cariñena)

Y hasta aquí nuestro post de hoy, la próxima semana continuaremos hablando de los aromas del vino y os explicaremos cómo se generan los aromas secundarios y los aromas terciarios. ¡Os deseamos una feliz semana!

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