Cariñena es tierra de vinos, pero también de montes de carrascas y pinos, de fauna, de excursiones en bici y a pie, de historia … ¡y de setas! Y esto es lo que hicimos el finde pasado, excursión a recoger setas por la Sierra de Algairén, en el Campo de Cariñena.

Búsqueda de setas por la Sierra de Algairén, Cariñena

Los amantes de las setas relacionan la Sierra de Algairén con la recogida de rebollones, pero no sólo se crían rebollones en la Denominación de Origen de Cariñena, y en las laderas de esta preciosa sierra crecen también champiñones anisados y setas de Cardo, que abundan en algunos “corros”.

Todos los amantes de las setas tenemos “corros secretos”, zonas en las que sabemos que es más probable que encontremos nuestras codiciadas delicias, y este fin de semana nos decidimos a salir a su búsqueda.

La expedición estuvo integrada por mi novia María, mi amigo Nacho, Nico, que se ha incorporado recientemente a la familia, y el que os escribe estas líneas.

Fotografía de mi amigo Nacho y mi perrico Nico

Empezamos con la búsqueda de rebollones, para lo que nos dirigimos a la Sierra de Algairén, en la zona del término de Aguarón. En los últimos días hemos tenido la suerte de tener buenas nevadas y lluvias, que contribuirán, si el frío deja, a que salgan rebollones en los próximos días, pero no tuvimos suerte con esta zona y no encontramos ninguno :(

Probamos con un corro de chanpiñones anisados, pero tampoco nos sonrió la suerte a pesar de que la zona que visitamos suele tener abundantes, es un terreno por el que pasa un pequeño barranco, y estos ríos temporales favorecen que crezcan estas setas tan fáciles de distinguir por su peculiar olor a anís.

Cariñena es también tierra de fauna, tal y como os decíamos al comienzo del texto, y nuestra zona es una delicia para los amantes de los animales. En esta ocasión, tanto mirar al suelo tuvimos la suerte de encontrarnos con esta preciosa mantis religiosa a la espera de una presa, perfectamente camuflada con el color de entorno, y que se dejó tomar esta fotografía.

Fotografía de una mantis religiosa al acecho de una presa en la Sierra de Algairén

A falta de setas de monte nos pasamos a buscar piñones cerca del Santo de Aguarón, donde tenemos localizada una zona de pinos piñoneros. Si para buscar setas hay que aguzar la vista para los piñones hay que hacerlo todavía más, su color les aporta un camuflaje perfecto entre las hojas de pinos, pero a base de paciencia pudimos coger unos cuantos, que prepararemos con acelgas y patatas esta misma noche.

Tanto mirar al suelo volvimos a encontrarnos a otro habitante con colores de camuflaje, una langosta, que se dejó también tomar esta foto.

Fotografía de una langosta perfectamente camuflada entre pinos en la Sierra de Algairén, Cariñena

En esta zona hay muchas aves, y pudimos ver varios carboneros y escuchar picos picapinos, que se delataban no sólo por el peculiar sonido de su repiqueteo contra el tronco de los pinos sino también por los agujeros que deja su martilleo.

Fotografía en la que se aprecian los agujeros que ha hecho un pico picapinos en un pino piñonero de los montes de Aguarón

Después de los malos resultados con champiñones y rebollones nos fuimos a probar suerte con la búsqueda de setas de cardo a unos campos entre viñedos cerca de Cariñena  … ¡y la tuvimos! Al llegar a casa las limpiamos para esta foto, ¡y las disfrutaremos en las comidas de esta semana!

Fotografía de una cesta llena de setas de cardo que recogimos en Cariñena

Y vosotros, ¿sois seteros, qué tal os está yendo la temporada?

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