La Navidad es tiempo de espumosos y es la época en la que cavas y champagnes están más presentes en las mesas de muchas casas. Este año 2014 me he portado muy bien y Papá Noel me ha traído como regalo unas cuantas botellas de vinos de Borgoña entre las que se encuentran varios crémants (lo que vienen a ser los cavas de Bourgogne). Hoy catamos Vitteaut-Alberti Brut Blanc de Blancs, una joya de Rully.

Bodega Vitteaut-Alberti de Borgoña, tradición y savoir faire

Esta bodega comenzó su andadura en el mundo de los espumosos en 1951, cuando el matrimonio formado por Lucien Vitteaut y su esposa Maria, cuyo apellido de soltera era Alberti, fundaron esta bodega y decidieron especializarse en la producción de vinos blancos espumosos elaborados según el método champenoise, hoy conocido como método tradicional.

La bodega Vitteaut—Alberti está situada en la bella población de Rully, a 20Km de Beaune, el corazón de la Borgoña.

Para la elaboración de espumosos con este método se hace la primera fermentación del mosto en contacto con lías, tras lo cual se embotella añadiéndole vino, unos gramos de azúcar y levadura. En esta fase el crémant se embotella con unos corchos especiales muy diferentes del corcho que llevarán cuando se ponga en el mercado.

Detalle tapones fermentación en botella de vinos espumosos

Dentro de la botella se produce una segunda fermentación y el vino se mantiene en reposo durante al menos 12 meses en la cava a una temperatura constante de 15º y con la botella ligeramente inclinada hacia el tapón.

Durante este periodo las sustancias en suspensión se depositan en el cuello de la botella y transcurridos esos 12 meses se “degüellan” .Para el degüelle se sumerge el cuello de la botella en una solución a -25º para que se congelen los sedimentos y se descorcha. Por el efecto de los gases producidos durante la fermentación en botella esos sedimentos salen expulsados hacia afuera y una vez eliminados se termina de rellenar la botella con crémant de otra botella “hermana” o con líquido de expedición, que pueden ser otros crémant más jóvenes o enriquecidos con otros productos como caramelo.

Cavas de vino espumoso elaborado según el método tradicional

Tras este descorche y relleno la botella se cierra con el clásico tapón de corcho y el crémant de Bourgogne está listo para ser disfrutado.

Este proceso hace que los espumosos así elaborados tengan una bonita burbuja, pequeña y continua, que se genera de forma natural en el proceso de elaboración, y respetan al máximo la personalidad de la uva con la que están elaboradas y la expresión de su terroir.

Cata de Crémant de Bourgogne Vitteaut-Alberti Brut Blanc de Blancs

En la bodega Vitteaut-Alberti elaboran los 3 tipos de crémants que existen en Bourgogne, un Crémant Rosé Brut (Crémant Rosado Seco), producido al 100% con uvas tintas de Pinot Noir, un Blanc Brut (Crémant Blanco Seco), elaborado con uvas blancas (Chardonnaay y Aligoté) y tintas (Pinot Noir) y un Crémant Blanc de Blancs Brut (Crémant blanco de blancas seco) que está creado con un 80% de Chardonnay y un 20% de Aligoté.

Al leer esto quizás algun@s de vosotr@s pensáis que este texto tiene un error, ¿un vino blanco hecho con uvas tintas? Pero nada más lejos de la realidad, ya que sí es posible hacer un blanco, en este caso un crémant, con uvas tintas. Para hacerlo hay que evitar que los antocianos, las sustancias que dan color de tinto al vino tinto y que están en la piel de las uvas, entren en contacto con el mosto. Para hacer esto cuando se prensa la uva hay que separar rápidamente la pulpa de la piel, y evitar así que esta ceda antoncianos al mosto.

En fase visual este Vitteaut-Alberti tiene un color precioso, dorado con tonalidades paja, limpio y muy brillante.

Sus burbujas son pequeñas y brotan sin cesar desde la base de la copa, moviéndose en su camino hacia la superficie como si estuvieran mecidas por el viento.

La corona también es muy bonita, y “ruge” de forma continua mucho tiempo después de haber servido en la copa este Crémant Vitteau-Alberti.

En nariz tiene un intenso aroma a vegetales, flores blancas y hierba mojada. Tiene 12º de alcohol.

En boca es muy agradable, con una acidez alta que le da mucho frescor y con un largo y regala un delicado postgusto.

Como maridaje lo hemos tomado con entrantes navideños en los que el mar ha sido el protagonista y hemos continuado con él para acompañar al plato principal, una deliciosa lubina al limón.

A veces resulta complicado encontrar este tipo de vinos en España, pero si tenéis la suerte de dar con él en alguna tienda o la ocasión de viajar a Bourgogne os recomendamos que compréis este fantástico Crémant Vitteaut-Alberti Blanc de Blancs, estoy seguro de que os encantará.

Saludos y brindis desde Cariñena con un crémant de Bourgogne.

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