Hace unas semanas visitamos Bodegas Prinur (Cariñena), y hoy hemos abierto una botella del magnifico Bodegas Prinur Chardonnay 2012 que compramos en la visita. Se trata de un monovarietal 100% Chardonnay, creado con uvas procedentes de los viñedos propios de esta magnífica bodega de la Denominación de Origen de Cariñena, os lo contamos todo sobre este maravilloso vino.

Nos encanta el diseño de la botella, el de sus etiquetas e incluso el de la cápsula y tapón, y sólo con verla se nota que han invertido mucho tiempo y buen gusto en vestir la botella, y que han arropado este caldo entre materiales caros y de primera calidad.


Jardín exterior de Bodegas Prinur Denominación de Origen de Cariñena
El vino tiene un bonito color amarillo con tonalidades verdosas, y nada más abrir la botella y verterlo en la copa te regala intensos aromas. 

Ha sido vendimiado y procesado con hielo seco, proceso complicado, digno de alquimistas, y además carísimo, ya que el CO2 congelado que se utiliza en el mismo se vende a precio de oro, pero el resultado se aprecia enormemente en color, aromas y sabores.

Las uvas con las que se ha hecho este vino se vendimiaron por la noche, con bajas temperaturas, para evitar que la fermentación las atacara durante el proceso o que se produjeran fermentaciones diferenciales en depósito, y el mosto se les extrajo por gravedad, con rendimientos según bodega cercanos al 30%, y para hacer la botella de vino que estamos catando han hecho falta 2,5 Kg de sus mejores Chardonnay.

Estamos catando la lágrima de estas uvas, su alma más intensa, y eso se nota nada más descorchar la botella. Tiene un aroma muy intenso a copa parada, a flores blancas de almendro y ginesta, a piña, y todavía más intenso si cabe a copa agitada, con una gran permanencia, que denota una larga maceración en frío y cuidadosísima fermentación a temperatura muy apropiada y muy bien controlada.

Tiene una lágrima densa, que da pistas sobre su estructura y que hace pensar en un grado alcohólico alto, pero con un glicerol muy bien integrado, ya que no huele a alcohol, sino a poesía de flores y piña.

En boca es magnífico, con una intensa retronasal en la que predominan las flores de ginesta y la piña, y los olores melosos de las flores de almendro en plena primavera.

El paso por boca es increíble, con notas de piña y manzana pero con una buena acidez, perfectamente integrada en el conjunto de virtudes de este caldo, que le otorga una maravillosa sensación de frescor.

El postgusto es intenso, con una larga y agradable permanencia, con un ligero pero pero agradable amargor, muy al final del dulzor de la piña.


Sala de barricas de Bodegas Prinur, Cariñena
Un vino increíble, con grandes reconocimientos, cuya primera cosecha en el mercado gano ya un Baco de Oro en el concurso de la prestigiosa Unión Española de Catadores y que ha sido elogiado con premios y buenas notas de cata en múltiples ocasiones.

Se puede maridar con todo, e incluso tomar sin compañía gastronómica, porque es una auténtica delicia para los sentidos, ideal para un aperitivo con olivas, vinagrillos, anchoas o salmueras, magnífico con ensaladas verdes, acompañadas de queso y pera, y maravilloso con arroces de pescado y mariscos, y con casi cualquier fruto del mar.

Nosotros lo hemos disfrutado con navajas, mejillones y sardinas asadas con ajo y perejil, una delicia para los sentidos.

Su precio recomendado es de 7,50€/botella, pero merece la pena pagarlo, la que su relación calidad precio es magnífica.

Y vosotr@s, ¿habéis probado este vino, qué os ha parecido? estaremos encantados de que nos contéis vuestra opinión

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