En este post os revelamos los mitos y secretos del “Dios del Vino”, conocido como Dioniso en la mitología griega, y como Baco en la romana. 

Historia de Baco, Dios del Vino

Así comienza su historia…

Hace muchos, muchos años, Zeus, el padre de los dioses, se enamoró de la mortal Sémele, hija del rey de Tebas. El Dios le hizo el amor en su forma humana, y esta quedó encinta, pero la diosa Hera, verdadera esposa de Zeus, descubrió la aventura de su marido y, con el aspecto de una malvada vieja, engañó a la muchacha para sembrar en ella la sombra de la duda…

Sémele quiso entonces ver al dios en su forma verdadera y pidió a Zeus que se mostrase en toda su gloria como prueba de su divinidad. Zeus, consciente de que un mortal no podía mirar a un dios sin morir, le rogó que no le pidiese eso, pero ella insistió y el terminó accediendo…

Sémele pereció abrasada, pero el dios Zeus logro rescatar a Dioniso del vientre de su madre y plantarlo en su pierna. Y unos meses después… Dioniso, Baco, el dios de la viña y el vino, de la inspiración y la locura, llegó al mundo.

El descubrimiento del vino

Después de tan triste nacimiento Dioniso creció felizmente al cuidado de las Ninfas, quienes lo acogieron con ilusión en su hogar, una gruta con las paredes cubiertas de vides, pámpanos y sarmientos.

Baco y el vino

Ya de mayor, Dioniso cogió un día unos racimos de la pared de la gruta, los exprimió y bebió el zumo rojizo que rezumaba de ellos, experimentando una agradable sensación hasta límites desconocidos para él hasta ese momento… ¡Había descubierto el vino!

El dios quiso celebrarlo con una fiesta a la que no faltaron dioses, ninfas, sátiros, centauros y un gran número de seres indescriptibles. Allí comieron, bebieron, danzaron y rieron hasta que el sueño se apoderó de ellos. Y esa fue la primera de las muchas celebraciones en su honor.

Tiempo después, no queriendo privar a los mortales de tan satisfactoria experiencia, Dioniso (Baco) recorrió el mundo entero para enseñar por todos sus rincones como cultivar la vid y elaborar el maravilloso caldo.

Agradezco a Baco que decidiera mostrar su descubrimiento al mundo de los mortales, ya que saborear una copa de vino posee ese carácter mágico que abre las puertas a la alegría, la relajación del cuerpo, al optimismo, a la risa en compañía y a las buenas sensaciones…

Buen fin de semana a todos con una copa de buen vino de Cariñena en la mano!!!

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