En Bodegas Enguera están desarrollando un interesante proyecto para controlar la polilla del racimo mediante murciélagos, una interesante propuesta de esta bodega de la DOP Valencia que hoy os contamos desde la Ruta del Vino de Cariñena.

El control de plagas de forma natural

A lo largo de la historia el hombre ha tratado en muchas ocasiones de controlar plagas de forma natural o biológica, favoreciendo la reproducción de especies que atacan a las plagas.

Cuando se trata de controlar una plaga mediante sus depredadores naturales es importante que estos sean autóctonos, ya que si se usan depredadores no autóctonos traídos de otras zonas se corre el riesgo de eliminar una plaga y crear otra, tal y como ha ocurrido en algunos países como Australia con plagas de otras plantas.

El control de plagas de polilla del racimo en Bodegas Enguera

En Bodegas Enguera desarrollan su trabajo con el viñedo para crear vinos personales que reflejen el terroir pero desde un punto de vista sostenible y respetuoso con el medio ambiente.

Prestan gran atención a lo Diego Fernández, enólogo de esta bodega, llama vitalidad del suelo: no alimentan directamente a las cepas sino que trabajan para que el suelo mantenga un equilibrio con sus microorganismos para que sean ellos los que transofmren la roca y nutran a sus vides con elementos minerales.

Cuando se plantearon el control de la polilla observaron cuales eran sus depredadores naturales en la zona y observaron que los murciélagos eran su mayor depredador, por lo que han apostado por devolver al murciélago el hábitat robado y que actúen como defensa natural contra la polilla del racimo.

En los viñedos Casa Corones y Casa Luch, donde producen su afamado Blanc d´Enguera, han puesto una serie de cuevas y casetas para favorecer que los murciélagos se reproduzcan en esa zona, y esperan tener datos de esta apuesta dentro de 3 años, cuando ya habrán incrementado la población de estos mamíferos en todas las fincas en las que tienen viñedos.

También tienen en marcha proyectos adicionales e innovadores en los que dedican esfuerzos a ahorrar en el consumo de agua, mejorar la capacidad de retención de agua del suelo y a hacer que los aromas de la uva sean menos degradados por el impacto directo del sol.