He tenido la suerte de poder pasar unos días en la Borgoña, donde hemos podido visitar un montón de bodegas y sus viñedos en plena vendimia. Es la 3ª vez que visito la zona y nunca me deja de sorprender el buen hacer de los viticultores de Bourgogne, de sus apellations y de las iniciativas que tienen, como esta Caveau Divin en Mercurey, de la que tenemos que podemos aprender mucho para defender los vinos de Cariñena.

Mercurey, el corazón de la Borgoña

Mercurey está situado en pleno corazón de la Bourgogne, en una zona conocida como Côte Chalonaise, tierra de buenos vinos con riquísimos Premier Cru.

Sus viñedos tienen una superficie total de 650Ha, que se extienden alrededor de este municipio en 85 terroirs de los que 32 son Premier Cru.

El pueblo es muy bonito, como todos los de la zona, y está rodeado  de viñedos hasta la misma puerta de las casas de la población.

Hay muchas bodegas en las que poder catar sus fantásticos caldos, pero esta vez no visitamos ninguna bodega concreta sino que nos fuimos directamente a la Caveau Divin, donde tienen implantado un  curioso sistema de catas de vinos.

Caveau Divin, o cómo catar Premier Cru sin comprometer a quien lo cata

En el sector del vino hay mucha gente mal acostumbrada, que les parece que el vino debe ofrecerse a catar de forma gratuita. Por mi experiencia mientras trabajé en el sector vitivinícola quien no está dispuesto a pagar por una cata es complicado que vaya a comprar una botella.

Cuando voy a una bodega y cato sus vinos, salvo en el caso de que esos vinos tengan defectos o que su relación calidad/precio sea muy mala siempre compro al menos una botella. No obstante, en los pocos casos en los que no he comprado siempre me ha parecido mal no hacerlo, por respecto al que ha creado el vino, y en esas ocasiones siempre me da como un poco de “corte” irme sin comprar.

La solución a este problema, que tengo yo y otra mucha gente, por lo que he hablado con otras personas a las que le gusta visitar bodegas y catar vinos, es pagar por la cata, así todo el mundo sale contento, si no compras has pagado por la cata, quien te la ha ofrecido recibe dinero a cambio y si el vino no te gusta mucho puedes no comprarlo tranquilamente, sin ningún “corte” por no hacerlo.

Caveau Divin y su curiosa y buena propuesta para catar vino

En Divin han ideado un sistema de catas muy curioso, en la cava ofrecen algo más de 30 vinos, a precio de productor, y para catarlos han montado un sistema de máquinas expendedoras en las que puedes comprar los vinos en 3 formatos, formato de cata (2cl), formato ca “casi” una copa (4cl)  y copa (6cl), cada uno de ellos con un precio diferente, por supuesto.

Para poder catar los vinos en la cave ponen a disposición de los visitantes unas tarjetas que se recargan por un mínimo de 5€ y por ese precio puedes tomar 3 o 4 vinos en formato de cata (2cl).

Cada vino tiene también un precio diferente, pero no hay que ir haciendo encaje de bolillos para dejar la cata a 0€, ya que si por ejemplo eliges uno cuya cata vale 1,35€ y tienes 1€ de saldo la máquina sirve  en tu copa la cantidad equivalente.

Los vinos de Mercurey no tienen precios bajos, y lo mínimo que hay que pagar por una botella buena es 17€, por lo que la iniciativa te permite invertir este dinero sabiendo donde te lo gastas.

En nuestra visita  catamos 9  vinos por 10€ en tarjetas, una cantidad de caldos razonables por ese dinero, y en próximos post os hablaremos de ellos.

Esperamos que os haya gustado el post, si visitáis Mercurey no dejéis  de pasar por la Cave Divin, podréis probar ricos vinos por un precio muy razonable antes de decidiros por comprar alguno de ellos.

 

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